Educar, controlar y sancionar para evitar estas tragedias
Este verano ha comenzado con signos trágicos. Un joven altamente alcoholizado, con 1,5 g/l de alcohol ha chocado y matado a dos personas, un motociclista y un chofer de camión, en un hecho ocurrido esta madrugada del 15 de febrero, en la Autopista Oeste. El exceso de velocidad y la pérdida de control van juntas en un conductor alcoholizado y tal vez bajo el efecto de otras drogas.
A esto le sumamos la juventud. Con su característica combinación de inmadurez e inexperiencia.
Otros episodios de los últimos días, que estuvieron muy cerca de ser trágicos, repiten estas características, jóvenes al volante que, alcoholizados, salen a la calle o ruta y arrasan a altas velocidades con conductores inocentes que resultan lesionados, sucedió en la ruta Panamericana con un choque múltiple provocado por un joven con 2,4 g/l de alcohol y en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires.